Recetas de otoño: cómo usar el aceite de oliva y los ibéricos en tus platos de temporada - Dehesa de Monesterio

Dehesa de Monesterio

Octubre huele a leña encendida, a lluvia sobre la tierra seca y a cocina de verdad. Es el mes en que apetece encender los fogones, sacar las cazuelas que llevan guardadas desde la primavera y volver a esos platos que reconfortan el cuerpo y el alma. Y si además los preparas con los mejores productos de la dehesa extremeña, el resultado es sencillamente inmejorable.

En Dehesa de Monesterio queremos acompañarte en esta vuelta a la cocina de temporada. Por eso hemos preparado una selección de recetas otoñales sencillas, con pocos ingredientes, donde nuestro aceite de oliva virgen extra y nuestros productos ibéricos son los auténticos protagonistas.

1. Revuelto de setas con lomo ibérico

Las setas son las reinas indiscutibles del otoño. Con las primeras lluvias de septiembre y octubre brotan en los bosques y dehesas de Extremadura una variedad impresionante: níscalos, boletus, rebozuelos, setas de chopo… Cualquiera de ellas sirve para esta receta, aunque si puedes conseguir boletus edulis fresco, el resultado es espectacular.

Ingredientes para 2 personas:

  • 300 g de setas variadas limpias y troceadas
  • 100 g de lomo ibérico de bellota en lonchas
  • 4 huevos frescos
  • Aceite de oliva virgen extra Dehesa de Monesterio
  • Sal, pimienta y perejil fresco

Preparación:
Calienta un buen chorro de aceite de oliva virgen extra en una sartén grande a fuego medio. Añade las setas troceadas con una pizca de sal y saltéalas durante unos 8-10 minutos hasta que pierdan toda el agua y queden bien doradas. En ese momento, incorpora el lomo ibérico en tiras y cocina un minuto más, el tiempo justo para que suelte sus aromas sin que se reseque. Baja el fuego al mínimo, añade los huevos batidos y remueve con movimientos lentos y constantes hasta obtener un revuelto cremoso y jugoso. Termina con pimienta negra recién molida y un poco de perejil picado.

El secreto de este plato está en el aceite. Un buen aceite de oliva virgen extra crea la base perfecta para que las setas se doren sin quemarse y el lomo ibérico conserve toda su grasa y sabor. No escatimes en este ingrediente.

2. Crema de calabaza con chorizo ibérico crujiente

La crema de calabaza es uno de los platos más reconfortantes que existen cuando las temperaturas empiezan a bajar. Suave, dulce y aterciopelada, se convierte en un primer plato de lujo cuando la coronas con unas rodajas de chorizo ibérico de bellota bien crujiente. El contraste de texturas y sabores es simplemente adictivo.

Ingredientes para 4 personas:

  • 1 kg de calabaza pelada y troceada
  • 1 cebolla grande
  • 2 zanahorias
  • 1 patata mediana
  • Caldo de verduras o pollo
  • 150 g de chorizo ibérico de bellota en rodajas finas
  • Aceite de oliva virgen extra Dehesa de Monesterio
  • Sal, pimienta y una pizca de nuez moscada

Preparación:
Poca el cebolla en una olla con un buen chorro de aceite de oliva. Cuando esté transparente, añade la calabaza, la zanahoria y la patata troceadas. Cubre con el caldo caliente y cocina a fuego medio durante unos 20-25 minutos hasta que todas las verduras estén tiernas. Tritura con una batidora hasta obtener una crema fina, ajusta de sal, pimienta y nuez moscada y reserva caliente.

Aparte, en una sartén sin aceite, cocina las rodajas de chorizo ibérico a fuego medio-alto hasta que queden crujientes y hayan soltado su grasa. Escúrrelas sobre papel absorbente.

Sirve la crema bien caliente en bowls profundos y coloca encima las rodajas de chorizo crujiente. Termina con un hilo de aceite de oliva en crudo y si quieres, unas pipas de calabaza tostadas. Un plato que parece de restaurante y se hace en media hora.

3. Tosta de queso de cabra con miel de la dehesa y nueces

Para los aperitivos de domingo o esas cenas rápidas de entre semana en las que no quieres complicarte pero sí quieres comer bien, esta tosta es la respuesta perfecta. La combinación de nuestro queso de cabra artesanal, la miel de la dehesa y las nueces es un clásico que nunca falla.

Ingredientes:

  • Pan de masa madre o rústico en rebanadas gruesas
  • Queso de cabra Dehesa de Monesterio
  • Miel de la dehesa Dehesa de Monesterio
  • Nueces peladas
  • Unas hojas de rúcula fresca
  • Aceite de oliva virgen extra Dehesa de Monesterio

Preparación:
Tuesta las rebanadas de pan en el horno o en una tostadora hasta que queden doradas y crujientes por fuera pero tiernas por dentro. Coloca encima una rodaja generosa de queso de cabra y mete al horno con el grill encendido durante 2-3 minutos, hasta que el queso empiece a fundirse ligeramente por los bordes. Saca, añade unas nueces partidas, un hilo generoso de miel de la dehesa, unas hojas de rúcula y termina con un chorrito de aceite de oliva virgen extra en crudo.

El resultado es una tosta que combina el punto ácido del queso de cabra, el dulzor floral de la miel, el amargor suave de la rúcula y la textura crujiente de las nueces. Equilibrio perfecto en cada bocado.

4. Ensalada templada de escarola con salchichón ibérico y aceite de oliva

Las ensaladas no son solo cosa del verano. La escarola, la endivia y la achicoria son verduras de otoño e invierno que aguantan perfectamente un aliño templado. Esta ensalada, que se prepara en diez minutos, resulta fresca y contundente a la vez.

Ingredientes para 2 personas:

  • 1 escarola fresca
  • 100 g de salchichón ibérico de bellota en rodajas
  • 1 puñado de avellanas tostadas
  • Queso curado en lascas
  • Para el aliño: aceite de oliva virgen extra Dehesa de Monesterio, vinagre de Jerez, sal y una cucharadita de miel

Preparación:
Lava y seca bien la escarola y colócala en un bol grande. En una sartén pequeña calienta un poco de aceite de oliva y saltea las rodajas de salchichón durante un par de minutos. Vierte el salchichón templado directamente sobre la escarola para que la calor suavice ligeramente las hojas. Añade las avellanas y las lascas de queso curado. Prepara el aliño mezclando aceite de oliva, vinagre de Jerez, sal y una pizca de miel y alíñala justo antes de servir.

El aceite de oliva, el ingrediente que lo une todo

Como habrás notado, en todas estas recetas el aceite de oliva virgen extra aparece tanto para cocinar como para terminar los platos en crudo. Y no es casualidad. Un buen aceite de oliva virgen extra, con sus aromas frutados y su punto de amargor y picante característico, es capaz de transformar un plato sencillo en algo verdaderamente memorable.

En Dehesa de Monesterio elaboramos nuestro aceite con el mismo cuidado y respeto con el que tratamos todos nuestros productos: con las mejores aceitunas de la dehesa extremeña, recogidas en el momento óptimo de maduración y procesadas en frío para conservar al máximo todos sus aromas, sabores y propiedades.

Este otoño, dale a tu cocina el ingrediente que se merece.

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