Dehesa de Monesterio

tipos de jamón

No nos cabe duda de que el Jamón Ibérico es una joya culinaria de España. En la Dehesa de Monesterio contamos con diferentes tipos de jamón, cuidando de forma exquisita este producto. Un producto en el que estamos integrados desde sus inicios, elaboración hasta su venta. El jamón ha conquistado paladares y corazones en todo el mundo, pero no todos saben que su proceso de elaboración es meticuloso y que gracias a la crianza especial de los cerdos ibéricos, el jamón ibérico tiene características únicas que lo distinguen entre los jamones.

La singularidad del Jamón Ibérico comienza en la crianza de los cerdos, pues siempre contaremos con cerdos de raza ibérica. Estos se crían en dehesas, nuestras extensas áreas boscosas propias de Extremadura en las que se alimentan principalmente de bellotas en la última fase de su desarrollo. La alimentación a base de bellotas contribuye a la infiltración de grasa en la carne, proporcionando un sabor y una textura únicos al jamón que nos llevaremos posteriormente a la mesa.

tipos de jamón

Pero dentro de la categoría del Jamón Ibérico, encontramos distintas clasificaciones basadas en la alimentación de los cerdos:

  • Jamón Ibérico de Bellota: Este es el pico de la excelencia. Los cerdos se alimentan exclusivamente de bellotas durante la montanera, lo que se traduce en una carne rica en ácidos grasos saludables y un sabor inigualable.
  • Jamón Ibérico de Cebo de Campo: En esta categoría, los cerdos se alimentan de una dieta que incluye bellotas y otros recursos naturales, pero no de forma exclusiva. Aunque su sabor es menos intenso que el de bellota, sigue siendo delicioso.
  • Jamón Ibérico de Cebo: En este caso, los cerdos se alimentan de piensos y pastos, sin acceso a la bellota. Aunque presenta menos infiltración de grasa, sigue siendo un jamón de alta calidad.

 

Además de la alimentación, otro aspecto clave que marca la diferencia en el mundo del Jamón Ibérico es el tiempo de curación. Este proceso puede variar desde unos pocos meses hasta varios años, y afecta significativamente la textura y el sabor del jamón.

  • Jamón Ibérico de Recebo: Con un tiempo de curación de al menos 24 meses, este jamón se caracteriza por una mayor infiltración de grasa, lo que aporta una jugosidad excepcional.
  • Jamón Ibérico de Bellota: Sometido a un proceso de curación de al menos 36 meses, este jamón alcanza su máxima expresión. La combinación de una alimentación rica en bellotas y un extenso período de curación resulta en un sabor profundo y una textura exquisita.

 

 

tipos de jamón

En nuestra web encontrarás diferentes tipos de jamones ibéricos, todos ellos con una completa explicación para que conozcas la procedencia y el tipo de jamón.