Los vinos de Extremadura llevan años ganándose un lugar en las mejores mesas de España. Y no es casualidad. Tierra de sol, dehesa y tradición, Extremadura tiene todo lo que necesita para producir vinos con carácter. Si todavía no los has descubierto, aquí te contamos por qué merece la pena hacerlo.
Una tierra hecha para el vino
Más de 85.000 hectáreas de viñedo, un clima extremo y suelos únicos. La Denominación de Origen Ribera del Guadiana agrupa los mejores vinos de la región y es el sello que garantiza calidad y origen. Veranos muy calurosos e inviernos fríos obligan a la vid a concentrar todo su sabor, y eso se nota en el vaso.
Tintos con personalidad propia
El Tempranillo extremeño es más cálido y especiado que el del norte. La Garnacha, muy arraigada en la región, da vinos potentes y afrutados que sorprenden por su intensidad. Son vinos directos, sin artificios, que transmiten exactamente de dónde vienen.
En nuestra tienda encontrarás etiquetas como Habla de la Tierra o Malabrigo, dos referencias que representan muy bien lo mejor de la viticultura extremeña.
El maridaje perfecto: vino y dehesa
Los vinos extremeños están hechos para acompañar la gastronomía de su tierra. Un tinto con crianza junto a un buen jamón ibérico de bellota es una de las combinaciones más redondas que existen. Los quesos curados de oveja también encajan de maravilla: la grasa del queso y los taninos del vino se equilibran de forma natural.
Si quieres un plan completo sin complicaciones, nuestros lotes gourmet combinan vino con una selección de embutidos y quesos pensada para disfrutar en buena compañía.
Descubre los vinos de Extremadura
En definitiva, si aún no has abierto una botella de vino extremeño, estás tardando. Tradición, carácter y un precio que no pide disculpas. En Dehesa de Monesterio tienes una selección cuidada lista para llegar a tu mesa.
Porque hay vinos que simplemente saben a tierra. Y estos son uno de ellos.











